-Las nubes también filosofan-

Fotografía obra de Alejandro Hernández.
                                   
Las hormigas caminan debajo de mí y yo las observo todo el día y toda la noche aunque muy pocas  se detengan y reparen en mi existencia. Todas están azaradas como pequeñas obreras; siempre con un camino distinto que recorrer, siempre llevando una pesada carga sobre sus espaldas.  No solo se sumergen de lleno en sus trayectos sino también en las realidades que se inventan, así se enamoran entre sí e incluso viven telenovelas de ilusión y desengaños. Algunas son ladronas y otras policías, algunas son líderes y otras (la gran mayoría) son lideradas. Casi todas son buenas y  ayudan a mejorar el roto mundo que habitan. Otras veces veo algunas que, bajo sus propios intereses, actúan egoístamente y causan retrocesos. Es por estas últimas que por temporadas me pongo gris de la rabia para después empezar a llorar por largas horas, por ellas y su grandeza mal enfocada.

-Confesión de una noche-

Fotografía obra de Génesis Pérez

Mientras preparo el café
me siento más parte del proletariado que nunca.
Podría estar lejos de aquí,
mirando cerros verdes y sintiendo lagunas frías,
tomándole fotos a la lejanía,
creyéndome la ilusión de que hago lo que me hace feliz.

***

-Un once de agosto-


Fotografía de Víctor Alfonso Ravago 

 Conversábamos en la terraza (o como sea que se le diga) del ferri en el que navegábamos y debían ser más o menos las doce de la noche.  ¿Acaso podía haber un final más perfecto al viaje que habíamos hecho? No lo creo. El mar nos acompañaba y la luna junto a las estrellas nos observaban, mientras ella me miraba con esos ojos negros que tanto me gustaban. A pesar de la escena, yo me sentía más triste de lo que nunca antes había estado en mi vida.



-Diario de un estudiante-


Fotografía obra de Celso Emilio Vargas Mariño

Título del capítulo: “El pianista zapatero”

-2: 35 pm del miércoles 14 de septiembre-

La clase a la que estaba asistiendo se llamaba Ética y de ese término solo sabía que un tal Sócrates había sido su padre. Tenía un sueño anormal por haberme trasnochado la madrugada anterior y mi conciencia solo se concentraba en evitar quedarme dormido, mientras el profesor daba comienzo a la clase aquella mañana lluviosa. Debo confesar que para mí fue una sorpresa el hecho de que el tema a tratar en esa clase no fuese otro que la felicidad. Por supuesto al percatarme de esto me espabile de inmediato y el sueño se alejó de mis ojos justo a tiempo para lograr escuchar como el profesor decía:

-Hubo un corte en la filosofía moral realizado por Kant que dijo: “La razón humana se equivoca en buscar un sentido a la felicidad y en cómo llegar a ella…” -

-Dirección-


Fotografía obra de Génesis Pérez. 

Luego de tener los principios elementales para lograr el éxito (refiriéndome con esto a un sueño, fe, voluntad, etc) debemos tener siempre clara la dirección en la que encausaremos nuestras energías. Teniendo en cuenta todo lo que representamos como Seres, daremos comienzo nuestros movimientos. De esta manera serán nuestros actos, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos o nuestra forma de vivir los que se trasformen en rieles que nos conduzcan finalmente a resultados futuros.

Caminar como ciegos que no sepan de donde vienen ni a donde se dirigen, nos traerá tarde o temprano el desgastamiento de nuestro poder, ya que debemos recordar, el Ser es una fuerza como tal  debe ser dirigido desde un punto actual hasta otro que se encuentre en un espacio distinto. Nada esta inerte en este universo y está en nuestras manos lo que de verdad queremos ser en esta existencia. 
  
No podemos seguir actuando como quien no sabe que quiere o que desea, porque hasta el individuo de menor conciencia, conoce los verdaderos designios de su corazón. Ahora bien, si ya se conoce que es lo que de verdad se quiere, lo próximo seria encauzar nuestra vida hacia ese objetivo. Sin importar lo difícil que parezca, debemos luchar por nuestro presente y  futuro.

Sin razón aparente comenzamos con una vida que, tal vez al principio, parece difícil de cambiar hasta lograr lo que deseamos. El verdadero truco seria que nos convirtamos en un vector que busque la felicidad.

-La Bohème-


Fotografía obra de VARL Photography.

-Aun siendo pobre, huérfana y estando completamente sola, fui capaz de creer en esa tonta frase de “quiero cambiar el mundo”, ese fue mi error- confesó Nena a la psicóloga.

-¿Y qué pasó?- preguntó la otra.

-Conozco tu presente-

Fotografía de Víctor Alfonso Ravago

La bruja (que de paso se llamaba Jade) miró un rato el tabaco que acababa de fumar. Examinó cada ceniza y las formas que estas producían, luego se dirigió a Teto y por fin hablo:

-Recuerdos, sombras y arena-


Fotografía de Víctor Alfonso Ravago

-“El cambio es constante y será participe en la creación de nuevos sucesos”, pensé eso mientras entraba en un trance de recuerdos y miraba mi reflejo en el espejo del baño- le dijo Máximo a Apolo cuando conversaban en la orilla de la playa en Cumana.

-Tormenta-

Fotografía de Víctor Alfonso Ravago 

Hoy nada va bien. Por designios del destino y resultados de mis propias decisiones mi vida está pasando por un mal momento. Ya no son solo simples piedras en el camino que causaron mi tropiezo sino una verdadera tormenta que me ha tumbado por completo. Me acuesto en mi cama pensando muchísimas cosas y sin poder dormir. Pienso en mi sufrimiento, en el hueco del cual debo salir, en los que dependen de mí y que por mi culpa también están pasando malos ratos, en fin, en esta desdicha que ni siquiera sé si pasará rápidamente o perdure por muchos días. La desilusión me oprime el pecho y la angustia aumenta mi inseguridad hacia lo que va a venir.

-Amor-

                                               

Fotografía obra de VARL Photography.
 Si, ese es el gran poder que nos llevara de las tinieblas al paraíso en cuestión de segundos, logrando así moldear realidades, porque él todo lo puede siendo el legado de Dios en la tierra y no la biblia como muchos afirman. Esa fuerza infinita que nos llenara desde el corazón hasta cada partícula de nuestro cuerpo con su poder, se convertirá en nuestra fortaleza infranqueable y en una armadura del más resistente material que no recibirá daño alguno por manos ajenas, impidiendo así, que los malos momentos y que las pruebas que encontremos en este camino afecten nuestro interior.


-Relax, take it easy-


Fotografía obra de VARL Photography.

Siempre es justo en ese momento en el cual creo que todo está mal, que nada me sale bien y que mi vida es una secuencia constante de malos momentos, en donde llega una señal casi divina de fuerzas externas que me despiertan y me hacen contemplar maravillado todo lo que me rodea. ¿Por qué se dan así las cosas? ¿Será acaso este destino una obra irónica que solo busca subir y bajar nuestros ánimos hasta lograr que enloquezcamos? No, yo pienso que quizás sea verdad lo que muchos dicen de dientes para afuera y que reza: “todo pasa por una razón”. El confiar a esta simple frase lo que ocurra en mi porvenir  será vital para no terminar cediendo terreno a la duda y al miedo que ya desde hace mucho libran una batalla contra todo lo que realmente soy en el campo de batalla menos propicio para mi tranquilidad, el cual es, claro está, mi corazón.

-Poder interior-


Fotografía obra de Alejandro Hernández.

Necesitamos antes que nada saber algo para lograr comenzar la búsqueda hacia nuestro destino. El tener presente dicha verdad nos impulsará a no solo comenzar el transcurso, sino también a saber cómo mantenernos a lo largo de las pruebas que el camino revele. Este divino elemento es el poder interior que tanto tú, como yo y todo ser humano, posee en su Ser.  Es un maravilloso don que desde el nacimiento se nos otorga y  que permite (en conjunto con la voluntad)  lograr cualquier cosa, sin importar lo difícil o incluso imposible que pueda parecer.