Recuento mental, escrito y tarareado [2013]


Otra vez con la necesidad de escribir lo que significó mi año. No sé exactamente cómo empezar esto, de modo que aquí estoy, intentando hacerlo de alguna manera. Los años son como aves fénix que nacen y mueren en un ciclo infinito en el que a nosotros se nos va la vida. Este año ha sido una odisea, todo lo que nunca pensé que sería cuando comenzó, una constante sorpresa. Nada en el mal sentido por supuesto, la verdad sé que todo lo que ha ocurrido ha sido lo mejor y que cada cosa ha tenido una razón.

Este año viví tantas cosas como la vida me la permitió. Mi país tuvo que atravesar por grandes diversidades y, aún así, no se dejó vencer ante estas. Las nuevas generaciones están más vigentes que nunca, gritándole a las anteriores que innovaremos en todo sentido a esta nación, que las cosas mejoraran. Pude estar siempre con mi familia y la felicidad que tal hecho representó no se puede explicar. Mis amigos me acompañaron y ayudaron a crecer, a ser mejor y a sentir un apoyo incondicional; a todos ellos les doy las gracias.

 Me desenamoré, me volví a enamorar, y por suerte la novela continúa siendo redactada. Pude escuchar música realmente increíble y creo que no podría escribir esto sin dejar de mencionar a Será, el segundo disco de La Vida Boheme; gracias a ellos por tanta inspiración. En general, el talento venezolano comienza a expandirse y a ser reconocido por todos los oídos del mundo, eso es seguro. También pude pintar como un lunático y, aun así, creo que logré conservar la cordura. Entre tantos garabatos nació mi Fanzine llamado «Acua- Linearis» cuando corría el ya lejano mes de junio. Logré además tomar una que otra fotografía decente, leer una buena cantidad de libros increíbles, disfrutar de muchas risas por grandes momentos, llorar más lágrimas de las que merecían la determinada ocasión , continuar creyendo en que mi vida es lo que quiero que sea. Coleccioné momentos que, fuesen buenos o malos, jamás olvidaré.

Con respecto a esta aventura que significa para mí escribir, durante el 2013 muchas personas pudieron leer la cantidad tan grande de mis incoherencias más queridas mediante este universo que es «Café y Arepas». Este mismo espacio pudo evolucionar los primeros días del año y espera volver a hacerlo con el objetivo de continuar mejorando. Cuando llegó el 23 de febrero cumplió su primer año de existencia; siendo sincero, mi alegría fue inmensa ese día. Dentro de dos meses, éste website volverá a estar de aniversario debido a que cumplirá los dos años. No puedo creer algunas veces como pasa el tiempo de rápido. Cuando transcurría el séptimo mes de este año tan movido, la acumulación de estas mismas incoherencias era suficiente para poder componer mi segundo libro. Logré hacerlo y el resultado me hizo feliz. El único nombre que podía tener esta nueva obra era VARL, y entre todas las Vivencias Acumuladas y Regulares Locuras que la componen, creo que cedí un poco (o quizás muchísimo) de mi propio Ser. El título de la portada con letras azules como las madrugadas en las en escribí cada página y con bastante de mi propia naturaleza esparcida por éstas. VARL fue lanzado en agosto y la aceptación de quienes lo han leído es la mayor recompensa que podría tener como autor. Pude también ser parte con algunos de mis escritos en las 2 ediciones del Ebook realizado en España llamado «La Nevera»; logré publicar un par de mis cosas con Culturizando.com; por último, y no menos importante, me pudieron leer personas a quienes admiro mucho y que con sus palabras me llenaron de satisfacción hacia lo que hago. Esto no parará aquí, aún continua habiendo tinta en estos dedos.

El 2013 está por terminar y toda persona (más si eres venezolano) se pone sentimental durante esta fecha del 31 de diciembre. Acaba un año y el otro espera por empezar su existencia. El 2014 aguarda tantas cosas que me emociona pensar solamente en la idea. Que lo que pase sea lo mejor, aunque así no sea de esa forma, igual continuaré sonriendo. Ahora a preparase, viene mucho más.

-El reflejo me sonríe-


Fotografía obra de Janmary Molina

No recuerdo si ayer estuve borracho o sobrio, si pasé a la demencia o continúe con esta supuesta cordura. Ya todo en esta vida que me tocó me parece muy raro.  Ahora estoy frente al espejo y hay del otro lado alguien que me mira, que detalla cada segmento de mí buscando algo. Ese “algo” no aparece en seguida, se demora, intenta no ser evidente ante la vista de cualquiera. Aquel personaje se detiene en mis ojos, es allí cuando lo entiendo, son también los de él. Soy yo, nada más simple que eso.

-Una tragedia infantil-

Fotografía obra de Celso Emilio Vargas Mariño.

El niño se encuentra en un rincón de la habitación. Se supone que su tragedia está en pleno desarrollo y los dioses intentan ponerlo a prueba, sin embargo, él sabe que no es un héroe, no podrá triunfar. Bueno, creo que como narrador estoy siendo muy severo con tan patético personaje, mejor decir simplemente que está en un momento bastante difícil. A su alrededor hay espectros que deambulan para atormentarlo y no dejan de reír por su desgracia. La madrugada continúa transcurriendo muy lentamente, tanto que hasta pareciera que el tiempo también busca que su tormento sea más cruel. Solo algo está claro en su interior: nunca antes se había sentido tan deprimido. Las razones son pocas en realidad, pero tan contundentes que logran condensar tanto dolor como puede albergar un corazón. Su vida empieza a perder color.

-#PreguntasyTonterias-


Fotografía obra de Génesis Pérez. 

¿Eres esto que veo o acaso otro individuo que aún no me han presentado? Quizás no seas ninguno de los dos.

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-Yo mismo-

Fotografía obra de Alejandro Hernández.

Y aquí sigo, con mi cuaderno y este bolígrafo que no quiere quedarse sin tinta.  Entre todo lo que he vivido, entre las medianoches frías de algún diciembre en donde las lucecitas guían cada una de las ilusiones, entre suspiros a un cielo que está ahí para condensar cada sueño a la eternidad, entre todo eso, está el resultado de lo que soy ahora. La cuestión es que definirse a uno mismo no es cosa fácil. Hay que pensarlo y volverlo a pensar, luego pensarlo un par de veces más. Los humanos somos muy complicados ante este tipo de cosas, también somos inseguros y en ocasiones miedosos, simplemente a nadie le gusta ser sincero consigo mismo. Algo que sí es inevitable es que tarde o temprano terminen por llegar esos momentos en los que es preciso delimitar quienes somos. Bueno, algo así me ha pasado últimamente, las quimeras en mi interior parecen tener hambre.

-El tricolor del mañana-


Fotografía obra de VARL Photography.

-Creo que ya hemos llegado al punto en el que puede pasar cualquier cosa, quizás mañana mismo sea el fin de nuestra nación. Es evidente en la expresión de la gente cuando se camina por la calle, en las palabras pronunciadas cuando se conversa con algún conocido, en el miedo que despiden los ojos de las personas. Qué triste es todo esto, afuera podría llegar a pasar cualquier cosa y, aun así, muchos nos quedaríamos en el limbo de la incertidumbre- le comentó  uno de los invisibles al otro.

-Palabras desordenadas-

Fotografía obra de VARL Photography.

Acepto que no siempre actúo como humano, soy de esas personas que terminan con orejas puntiagudas al intentar ser elfos. Pero es que creo que así las cosas se tornan un poco más emocionantes, por lo menos logro sentirme diferente cuando la realidad busca consumirme. Continúo viendo como afuera se crean y destruyen cosas, al parecer esa es la naturaleza de todo. Yo solo miro lo que pasa, para luego venir hasta este lugar e intentar escribir. Los días son a veces como estrellas fugaces y la única forma de capturar su esencia es a través de fotografías. Las canciones que me hacen sentir, que me incitan a un mundo marcado por la pulsación del bajo agitando las venas.

-Escasez de paciencia-


Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Entonces ya ni las mañanas son como las de antes. El sol brilla sí, también las nubes se despliegan a lo largo y ancho del cielo, pero abajo en esta tierra hay algo distinto. Es la realidad la que ha cambiado, es  este presente vertiginoso el que nos hace pensar que algo no marcha como debería. Pareciera que el día a día se ha transformado en un martirio molesto en el que son comunes los sucesos que atacan sin piedad a esta sociedad ya tan gravemente herida.

-#LaNadaDelTodo-


Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

El amor verdadero si existe, lo que pasa es que en ocasiones no es reciproco.

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-Querencias que transmutan-

Fotografía obra de VARL Photography.

Están esas motivaciones que acaparan cada partícula de la conciencia, que se apoderan de los esfuerzos intentando hacerse realidad. Están también esos deseos que pasan a ser la razón propia por la cual continuar con vida. Hay muchas cosas de ese tipo, tantas como la imaginación puede diseñar entre pestañeos fugases. En este momento aparece la ilusión desmedida por lograr que todo este entorno cambie, porque las cosas dejen de ser lo que fueron y puedan dar paso a lo que serán.

-Cambiando medianoches-


Fotografía obra de Génesis Pérez. 

Las horas pasan lentamente, las letras tardan en salir, las cosas cambian y así debe ser en realidad. De todo este proyecto que significa la vida, de la necesidad que tenemos de soñar, de un mundo que parece volverse más grande (aunque muchos de sus integrantes lo vean igual de pequeño), también del pedacito de felicidad que tenemos cada cierto tiempo como la muestra de que no todo es tan malo. La valentía también recae en ser diferente, en vivir con plenitud, en actuar sin pensar en malas consecuencias, en creer en uno mismo.

-Más allá del ahora-


Fotografía obra de Génesis Pérez. 

No te pido que te conformes, no te pido que no te desesperes. Solo te pido que no pierdas la confianza, que no te des por vencido, que no abandones todo lo que significa nuestra nación cuando ésta más te necesita. Me refiero a que luches por un mejor país, ese que todos podemos construir, ese que solo unidos como hermanos podemos lograr. El día en el que se pierda la determinación de un porvenir prospero en el que exista la garantía de una realidad distinta, se abandonará simplemente todo. Por eso se debe mantener la convicción de que, a pesar de lo que vivimos actualmente, se solucionará la gran problemática existente. Así nos lo demuestra nuestra historia, que con perseverancia y unión los buenos momentos terminan por llegar. Se trata de creer en ese sueño, en ese anhelo de que nuestra patria no sufra más abusos, más despotismo, más injusticias. 

-Siempre a tu lado-


Fotografía obra de VARL Photography.

En el recorrido de tantos días te conocí por mera casualidad, aunque sigo creyendo que ya traía tu esencia amarrada desde hace varias reencarnaciones. Aquel momento pasó desapercibido, jamás hubiese pensado el efecto que traería tu presencia. Nosotros los humanos somos bastante curiosos, eso es algo evidente. El caso está en que dicha cualidad se vuelve casi palpable cuando de amor se trata, simplemente con ninguna otra fuerza nos comportamos igual. Entonces ahora que pienso en el pasado, entiendo que gracias a ti pude sentir alegría ante una sonrisa ajena, que gracias a otras personas también llegamos a ser felices.

-Relanzar la esperanza nacional-

Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Se  supone que todo empieza y todo tiene un final. En estos momentos  Venezuela está creando historia debido al enorme movimiento social que vive. Esto en realidad no puede describirse completamente en unas pocas líneas con lo que tal vez sea interpretado como simples palabras, sin embargo, uno siente la necesidad de mandar un soplo de esperanza a todo el que aún esté dispuesto a incluir dicho elemento ante el devenir nacional. No es para nadie un secreto que el presente vivido por muchísimas generaciones nunca ha sido fácil de sobrellevar. Éste es un pueblo luchador ante la adversidad, resistente ante los maltratos de los déspotas, inquebrantable cuando se presenta el abuso y la tiranía. Un pueblo con algunas dictaduras que recordar, con cuentos tristes por tantas batallas y tantos hermanos perdidos en ellas, con la memoria repleta de situaciones difíciles que no ha merecido jamás. Pero además a todo esto se le suma que poseemos el predicamento de un futuro que ni siquiera se acerca a lo estable o por lo menos a la promesa de que todo mejorará.

-De a poco un todo-


Fotografía obra de Génesis Pérez 

Siempre que intento describirme a mí mismo llega el dolor de cabeza, como si mi propia constitución fuese por si sola una cosa muy problemática. Pero la terquedad se hace notar y así continúo con el esmero de lograr conocerme. Si en algún momento pude tener algo, si alguna cosa me llegó a pertenecer, fue hace mucho tiempo. La verdad es que ya no tengo nada, solo este vacío que todo lo llena, que me susurra al oído que me encuentro solo. Quizás ese factor nunca ha sido distinto, probablemente eso sea lo único cierto. Entonces sí, es preciso aceptarlo: soy bastante complicado. ¿Y cómo no serlo? Un destino atado a un devenir turbulento, a la estabilidad propia de un huracán. Intento no engañar a nadie y también admito que nunca he entendido cosas que aparentemente son simples. Mi razón se traumatiza, mi claridad mental no siempre arranca. Mucho por lo que llorar y yo que continúo con este impulso masoquista de sonreír a pesar de todo.

-País de las maravillas-


Fotografía obra de Mariangela Venutolo. Fuente Original: Flickr

Al leer el título de esta cuestión, doy de antemano mi conclusión personal: Venezuela es el país de las maravillas para el que la sienta suya. Sin embargo, esto no trata de esa querencia desmedida hacia este pedazo de tierra, monte y asfalto, gente y costumbres. Trata de un algo bastante problemático: la inmensa emigración que hemos sufrido en los últimos años. Me pregunto constantemente si en algún momento de nuestra historia se pensaba en salir del país no por buscar una mejor vida y un mejor futuro en el exterior, sino por el simple acto de conocer otras partes del mundo. Que fenómeno tan traumático es el que vive hoy nuestra nación, en donde los éxodos constantes (que en conjunto son fugas masivas) se han vuelto algo común. ¿Quedarse en esta realidad o irse buscando oportunidades? He ahí el dilema. Uno que muchísimos venezolanos albergan en sus pensamientos desde que todo este cambio de sistema comenzó. El problema es que a veces no se mide el verdadero asunto sino cuando se medita profundamente en él. Por un lado, la pérdida de potencial humano (sobre todo de jóvenes) es inmensa para la patria y su óptimo desarrollo. Por el otro está la experiencia que puedan vivir los que se van. En este último punto fui yo también protagonista y puedo dar fe de que, sin importar que tanto te puedas acoplar a un nuevo ambiente, el pesar del extranjero estará siempre latente en tus aconteceres. Volviendo al factor inicial de todo el fenómeno, la nación sufre un golpe certero cada vez que alguno de sus hijos se va. Todo el proceso iniciado e impulsado por el estado económico, político y social en el que se encuentra ahora nuestra sociedad. Sí, es triste que uno deba abandonar “su tierrita” por factores tan pasajeros y cambiantes como esos. Sin embargo, estos terminan por afectar la voluntad incluso del más regionalista que pueda existir.


-No pienso levantarme-

Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Seguramente es esta condición de joven la que me induce a tan enigmáticas meditaciones. Mejor seguir así hasta lograr comprender algo.

-Artista a juro y porque sí-


Fotografía obra de VARL Photography.

Sé que por siempre estará el hecho de afirmar que las épocas pasadas fueron mejores, como si refugiarse en ese consuelo pudiera  cambiar algo. Entonces se torna aún más compleja la cuestión del día a día porque este segmento de la historia está destinado al descontento. Lo que sí es cierto es la demanda de creatividad que se nos exige en estos momentos. No estamos en condiciones de quedarnos inertes sin explotar el potencial que cada uno lleva dentro, es justo y necesario demostrar lo que valemos. De eso se trata la frase de «tirárnosla de artistas», de desplegar nuestras capacidades por el fin que argumente nuestro ser. Por ejemplo, por nuestros seres queridos; por las metas que personalmente deseamos cumplir; por nuestra propia felicidad; en fin, por un universo de factores que exigen cada gota de esfuerzo y  cada partícula de voluntad, y no solo de la mediocridad que se demuestra en ocasiones y que tanto daño nos causa como sociedad. Hay que ser diferentes en todo aspecto, hay que rebuscarse las formas de que lo que hagamos sea bueno y de calidad. La practicidad es un punto de partida que nos impulsará al desarrollo y a la culminación de nuestros planes de forma inteligente. A mi parecer, la realidad de esta época tan difícil ha logrado un cambio en la conciencia del ciudadano común. Un cambio que nos ha exigido obviar nuestros defectos y mejorar a toda costa para lograr salir adelante. En fin, un cambio que nos obliga a volvernos grandes en lo que hacemos para concretar un suelo firme en donde pisar. De esa forma, en este presente no se puede negar que nuestro pueblo está constituido  por personas con un talento increíble que lucha por no dejarse absorber por los males existentes. Somos artistas de esta gran obra.

-Play al ayer-


Fotografía obra de VARL Photography.

Gracias al sonido de esta canción me pierdo en un pasado al que poco le falta para materializarse ante mí. Es algo bastante curioso: aun cuando uno cree que se han superado ciertas etapas, éstas logran revivir por factores tan simples como una melodía. Entonces, al retomar los pasillos de ese laberinto que significa el pasado, no puedo evitar pensar en las vivencias que experimenté y en las enseñanzas que puedo nombrar en este momento a partir de ellas. Las personas somos así, todo lo tenemos que contar, resulta una necesidad el no quedarnos callados.

-Llamada al que conteste-

Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Tú, yo, nuestra familia, nuestros amigos cercanos, nuestros conocidos; todos en conclusión, lo sabemos: Éstos no son momentos para lamentos y mucho menos para desunión. Tenemos dos opciones bien definidas: estancarnos en el cajón que pueda crear nuestra mente o buscar las opciones con las cuales lograr nuestro futuro deseado. Reconozco que las palabras son más fáciles de construir que las acciones, sin embargo, no caben dudas para el hecho de que todo es posible hoy en día. El destino está allí afuera esperando a que salgamos de nuestras casas a buscarlo, pero es tan moldeable que no asegura su forma hasta que ya es una realidad. Los ciudadanos comunes, buenos y trabajadores, deberán abrirse paso entre una multitud de sombras establecidas. Creo que es importante pensar que después de un túnel oscuro viene un sendero lleno de luz y que luego de que esas sombras sean superadas, nuestro país se consolidará como lo que siempre ha sido: un edén. Por eso este llamado es para ti, que quieres luchar por ese sueño: continua adelante y no mires a los lados, trabaja por un mejor futuro y veras que juntos podremos lograrlo. Es hora de olvidar la confrontación entre hermanos hijos de una misma nación, es hora de darle un abrazo a aquel que un día miraste con enojo. Solo me faltaría decirte que tengas paciencia para lo que viene y perdón para lo que ya pasó. Hoy mismo comienza una nueva vida si así lo quieres, hoy mismo comienza un nuevo país si nos enfocamos en crearlo.

-Un domingo cualquiera-

Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Pareciera que los días ya no duran tanto, pareciera que a veces no podemos si quiera disfrutarlos. Todo el tiempo hay algo que hacer, algo en que preocuparse, sueños que soñar y por supuesto la constante interacción con el entorno que nos rodea. Tantas cosas en las qué pensar, tanto en qué emplear toda nuestra energía. Lo bueno es que siempre termina por llegar un respiro, ese en el que de repente ya no te sientes llevado por la rapidez de esta corriente que es vivir.

-Cuídate de las esquinas-

Fotografía obra de VARL Photography.

La realidad que a mí, a mis amigos y a toda esta generación nos tocó vivir, no es nada fácil de sobrellevar. Sin que importe la querencia desmedida de salir adelante, de ser innovador en el campo que se desee o de por lo menos mantener una vida que rose la línea imaginaria de lo “normal”, siempre habrá factores externos que nuestros impulsos no podrán enfrentar. Entre las muchas variantes que entran en este punto, no habrá otra de tal magnitud como la inseguridad que nos carcome la piel. Sales a la calle y se despiertan dos impulsos que parecieran necesarios para sobrevivir: el primero, mirar toda la distancia hacia adelante que puedas para darte cuenta quien viene hacia ti; el segundo, voltear hacia atrás para ver quien está a tu espalda. Ambos procesos en un estado de nerviosismo que varía según el individuo pero que siempre impera en muchos ciudadanos de nuestras polis. Desde hace tiempo que empecé a escuchar de los más viejos la frase de: “dejamos de vivir para empezar a sobrevivir”. Sí, es triste aceptar la realidad de la situación y más cuando pretendes oponerte a ella intentando continuar con tu constante quehacer de ir al colegio, al trabajo, a tomarte algo en un bar nocturno, a un centro comercial para reunirte con amigos o al salir a la acera de tu casa a respirar porque el encierro de la casa ya te asfixia. Yéndonos a la raíz del problema sobre nuestra invariable delincuencia a nivel nacional, unos dirán que los malandros son el resultado a diferentes elementos que terminaron por “invocar” este fenómeno social. Que si la pobreza, la ignorancia, la corrupción que viene desde arriba, o simplemente, como diría mamá, “la sinvergüenzura de las gentes que optan por lo fácil”. Sea cual sea la razón, no podré nunca entender el hecho de que un hermano le quite a otro a la fuerza amenazándolo con hacerle daño o incluso con matarlo. Cierto es que en la historia de toda civilización han habido ladrones, pero como nuestros “choros” creo que muy pocos, y que cada quien se encargue de darle la interpretación que quiera a tal afirmación. La cuestión es que éste es un problema de todos, que afecta a todos y del cual solo podremos salir todos pero estando juntos. Aunque a veces sea difícil de creer, las personas buenas siguen siendo la mayoría en esta turbulenta nación, eso es algo que la delincuencia no podrá cambiar. Por ahora, solo me queda decirte con la desolación de una profecía apocalíptica: cuídate de las esquinas.

-Nota de voz-

 Fotografía obra de VARL Photography.

Siempre he tenido buena memoria, incluso para esas cosas que realmente he querido olvidar. No sé si llegaría a convertirse en una especie de maldición tal cuestión, la verdad es que rememorar tantas cosas es llegar a pensar en que he pasado por muchas vidas dentro de una sola. He ido y venido a tantas partes que en realidad a veces no se ni dónde estoy, quisiera que eso cambiase. En ocasiones me he quedado sin esperanzas porque la escasez abunda, otras tantas el amor se ha consagrado como un privilegio destinado a los demás, jamás para mí. He allí cuando me percato que he vuelto a la depresión, que esto se trata solo de una obra triste, que en esta confesión se cuelan los vestigios de cierta melancolía y de varios arrepentimientos.

-Varios días sin dormir-

Fotografía obra de Génesis Pérez 

«Más de lo mismo»

Otra vez intentado cosas, toda una ciudad compuesta de nuevas preguntas. He comenzado a creer que mi vida en realidad termina por tambalear entre las ilusiones y  la realidad. No, nada de eso. La verdad es que mis días se condensan bajo la propuesta de un destino bastante esperanzador, ese que propone que cualquier maravilla pueda ser lograda. Entonces continúo. Por alguna razón, en este momento creo que ese es el único esfuerzo que vale la pena mantener, nadie quiere quedarse en medio de la nada. Retomando otros miedos, sé que he llegado a perder muchos días, muchas energías empleadas sin necesidad. Pero así somos nosotros los humanos, tan tercos y sorpresivos que ni siquiera pensamos bien las cosas antes de hacerlas. En fin, en este momento creo tener uno de esos momentos, creo que he podido redescubrir en mi interior ese elemento tan bonito que es soñar.

***

-Darle apatía a la apatía-


Obra original de Keith Haring. Edición realizada por Celso Emilio Vargas Mariño.

Nada de lo anterior viene al caso para lo que nos interesa como humanos, sino que al contrario, la realidad nos convence de verdades absolutas que pasamos a tomar como nuestras. Ese es el punto que tomo para que sea estudiado el eje entre seguridad personal y apatía colectiva. Cada quien en su “Burbuja”,  suena hasta bonito al releerlo, como para ponérselo de título a un libro  sobre la conducta individual de los integrantes de una sociedad como la nuestra. Somos así y no nos da pena aceptarlo porque en realidad no nos da pena reconocer que ni siquiera nos importa el hecho como tal. Pero ya basta de quejarse únicamente, el sentido práctico de hacer una reflexión está en su propia esencia: reflexionar. Así que si los líderes y los gobiernos no piensan hacer nada, quizás la respuesta esté en lo pequeño, en cada persona, en su interior, en lo que crean que es lo mejor para la tierra que pisan y los demás individuos que los acompañan en esa vivencia. Siendo así, ojala la recapacitación crezca en nuestras conciencias y se haga una realidad. Ojala que dejemos de buscar lo conveniente para nosotros mismos y nos pongamos a pensar también en el de al lado. Tal y como me dijo aquel amigo: “en la unión no está la fuerza, en la unión está todo”.

-Gracias por sus buenos días-


Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Ya lo sé, las cosas no van bien. Tal hecho se muestra como una verdadera tragedia al ser un fenómeno colectivo. No hay que buscar muchas explicaciones, simplemente la situación no está funcionando como debería. Sería un gran logro llevar esperanza al interior de  corazones cuya única seguridad es la inseguridad, de esos que albergan impotencia ante un panorama que no se torna ni un poco alentador. Pero aquel que haya prestado atención, sabrá muy bien que detesto el drama y todo el universo que éste desarrolla. Por fin hoy aclararé que drama también es pesimismo, también es negatividad y, por supuesto, la falta de esa esperanza ya mencionada. En todo caso, ese tipo de drama es un periodo de transición que no debería durar en los aconteceres; sin embargo, la realidad se torna tan complicada que  hace que lo transitorio del drama parezca muy extenso, seguramente eterno para los que así la quieren ver.

-Resaltando querencias-

Fotografía obra de VARL Photography.

Siendo sincero (quizás más de lo que soy por lo general) no quiero aquello que el corazón no quiera. Bastante complicada tal afirmación porque el órgano palpitante siempre anhela demasiado, esa es su propia particularidad. Entonces está esta variedad de elementos que no llegan calcularse por su gran número, que no dejan de esperar por su realización y que, por si fuera poco, no paran de multiplicarse. El hecho está en que sé perfectamente que algunas de esas querencias no pueden ser llevadas a cabo con facilidad, sin embargo, eso no evita que las sueñe con un sentimiento desbordado, que las materialice entre los canales de mi mente. En fin, como mero capricho y para dar rienda suelta a lo que parecería una confesión delatadora, quisiera puntualizar que, a pesar de todo, lucharé porque cada una de esas aspiraciones pueda trasmutar hasta volverse palpable.

-Dialogando con mi subconsciencia-


Fotografía obra de Génesis Pérez 

Últimamente no me queda tiempo para nada y lo sé, esa en realidad nunca ha sido una buena excusa. Pero por supuesto que aún me quedan muchos minutos para cosas como continuar buscando lo que me genere alegría, como aprender todo lo posible de esta vida. Aprender… Ahora que vuelvo a escribirlo siento que la palabra se queda corta, creo que nadie puede decir si realmente ha aprendido de todas las experiencias que sus días han contenido. La única forma de saber si ha ocurrido es verificando si han cambiado nuestros actos luego de dicha lección. Lo que también es cierto es que la forma en la que llegue la enseñanza es siempre distinta, siempre particular dependiendo de la situación.

-Tarde la noche-


Fotografía obra de VARL Photography.

Es la luna la primera en darte la bienvenida, ¿Cómo podría haber noche sin ella? Con su encanto hechiza los sentidos haciéndote entender que la dimensión que comienza al caer el sol es artífice de cosas increíbles.

-Muy cortica-


 Fotografía obra de VARL Photography.

Hay cierto tipo de eventos que se muestran realmente particulares entre todos los que podríamos llegar a experimentar, sobre todo por el efecto que tienen en nuestro Ser. Algunas veces estos se ven evidenciados en momentos difíciles llenos de desasosiego, como si el espíritu solo fuese una vasija de pena. Sin embargo, también está presente esa reunión de elementos que significan alegría para nuestra vida; por ellos es que continuamos en este teatro. Sean buenos o malos, esos segmentos, se mantendrá inmutable a cualquier objeción que esta vida es realmente muy corta. Eso lo hace pensar a uno en lo que representa existencia propia y en si se está satisfecho con lo que ésta es hasta el momento. He allí el dilema.

-Una despedida-


Fotografía obra de Génesis Pérez 

Tal parece que conforme avanzan los años se fortalece aquel argumento de que «la vida es un tango y el que la baila es un loco».  Por lo menos mediante esa frase tan corta se ve representada mi propia historia, aquella que intenta mantenerse alegre a pesar de este destino que a veces pareciera mostrarse tan colérico, que continua con sueños que van más allá de cualquier impulso pasajero.  

¿Qué hay en La Nevera? ¡Hay Café y Arepas!

Portada de La Nevera.
Por una de esas casualidades extrañas que se presentan solas, fue que conocí el website español La Nieve. Este es un espacio fantástico dedicado, entre otras cosas, al universo de la literatura. Recomiendo que lo visite todo aquel que quiera disfrutar de temas variados que le dejarán  una gran experiencia de aprendizaje.

Por otra de esas coincidencias tan particulares, fue que dí en este sitio con la iniciativa de "La Nevera". Se trataba de la elaboración de un ebook constituido por trabajos de escritores que quisieran unirse a dicha propuesta. La idea me sedujo desde el principio y así colaboré con La Nieve con los artículos de «Esa City», «Vivencias Acumuladas y Regulares Locuras» y «Autobiografía anónima» (los cuales, debo confesar, me gustan mucho). La ultima curiosidad posible en todo este proceso fue que, finalmente, los artículos fueron seleccionados para ser parte del ebook.

Hoy me complace decir que el nombre de Celso Emilio Vargas Mariño hace parte del grupo de autores que conforman La Nevera, en su primera y segunda edición, una publicada en Julio y la otra en Septiembre de 2013). Acá está el link  de descarga para que puedas conocer ésta obra compuesta de interesantes muestras de narrativa breve. Espero que te guste y que lo disfrutes. Sin otra novedad, aquí tienes el enlace:

-Breve habladuría sentimental-


Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Y esa es la cosa, que el “te amo” sigue vigente en el mundo.
La primera de todas mis pasiones siempre serás tú.
Que irónico que también hayas sido la última.
Que coincidencia que hayas sido la única que tuve.

***

-Autobiografía anónima-


Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Yo no podría llegar a mentir, por eso prefiero aceptar las cosas tal y como son: este cuento se torna a veces como una obra neurótica. Pero bueno, es necesario hablar también de cosas como esas, de lo que significan para nosotros nuestra particular existencia. Acá, por ejemplo, continúa el dramático desarrollo de cada escena efímera, de cada capítulo que consagra una nueva experiencia y hace inmortal dicha cuestión entre los trastos viejos de la conciencia. No todo es tan complejo en realidad, por lo general termino concentrándome en eventos más simples como disfrutar de cada instante respirado.

-Y bueno, sí-


Fotografía obra de Alejandro Hernández.

Lo que pasa es que uno siempre tiene un desorden en la cabeza que nos hace intuir distintas conclusiones en base a nuestras propias experiencias. Lo sé, siempre estoy hablando de cosas así. Pero como esta vida parece no querer terminar de reproducir ese tipo de escenas, prefiero continuar retratándolas para que quede constancia de lo que oculta mi conciencia en esta realidad tan particular. Entonces empecé a entender…

-Algunos pensamientos contenidos-

Fotografía obra de Génesis Pérez 

Esta vida se me ha logrado consagrar en una verdadera aventura y en cada día se vuelve real el mito de que se tiene lo que se quiere. Está muy bien algo así, la verdad no podría sentirme tranquilo si no fuese alimentando de constante ilusión a mi conciencia. Se vuelve una suerte en realidad, ya casi he logrado olvidar los momentos de infelicidad impuestos. Buscando la respuesta a este estado, creo sin temor a equivocarme que ésta sería la de siempre: simplemente detesto el drama. Sí, ya lo sé, lo he dicho muchas veces. Creo, sin embargo, que es necesario repetirlo hasta que se vuelva una especie de mantra. Por otra parte, también me parece horrible ser pesimista ante cualquier situación. No lo niego, lo último termina por ser inevitable, más aún en un escenario como éste que, en ocasiones (por no ser dramático al utilizar un “casi siempre”),  intenta ir en sentido contrario al que vayan nuestros esfuerzos.

-Extrañamente sonriente-


Fotografía obra de VARL Photography.

Todo parece estar bien. Un poco raro, ¿no? Todo parece estar sospechosamente bien. Adjuntar tal estado junto al recelo de la desconfianza es algo natural, por lo general se mantiene en mi vida una tragedia sobrevenida tras otra, por tanto es un poco anormal que en este momento todo esté bien. Vuelvo a utilizar esa palabra sin que me importe repetirla varias veces, en realidad, sencillamente solo ella puede definir esta situación. Entonces esta pausa que aparece en este lunes (sí, irónicamente ocurre al principio de la semana y no al final) es algo así como un edén lleno de tranquilidad; nada está mal, todo está como debería para que se genere satisfacción en mi interior. Entonces quizás es que mi mente se cansó de todo lo anterior, de las noches sin sueños, de los días sin sol, de caminar sin prestar atención, también de sentarse a esperar, de mirar y oír dejando de hacer. Hay muchos factores que aún quedan por descubrir, pero con los nombrados únicamente ya siento que voy desterrando manías de esa desgracia tan recurrente que se acompañaba.


Y la aseveración de todo este escenario se ve representada con una sonrisa que, más allá de realmente ser efímera, hace completa toda esta alegría que no tiene ni siquiera una razón de ser. Es bonito, lo admito, como si apenas esté experimentando la plenitud de que nada importe aparte de continuar respirando. Entiendo que es necesario tener un instante de estos de vez en cuando para no decaer, para no sentirse mal por todo lo que pase, para poder ser libres de uno mismo. Quizás en realidad este estado pueda ser llevado a cabo siempre que se quiera, eso dependería de aquel que así lo desee. Quien sabe, lo que sí es seguro es que esta pausa me ha traído mi propia reinvención. 

-VARL: el nuevo libro que ha resultado-


 A partir de enero comenzó el desarrollo de algo nuevo, algo que tardó 7 meses en moldearse y que significó la razón de incontables desvelos. Cuando finalmente concluyó la realización de esta nueva obra, surgió la obvia necesidad de encontrarle un nombre. Luego de mucho buscar, la respuesta terminó por llegar sola. Por fin pude saber cuál sería el nombre ideal para este nuevo libro: «VARL». Por supuesto que hay un significado para cada letra que compone ese sustantivo: “Vivencias Acumuladas y Regulares Locuras”. Ése sería el misterio escondido bajo las siglas y tal denominación es la idónea para lograr definir lo que representa esta creación. En realidad, el resultado final me gustó muchísimo, solo espero que a ti también te agrade. Te invito pues a que conozcas esta nueva recopilación de escritos incandescentes, de reflexiones un tanto ingenuas y de una infinidad de incoherencias reunidas. 



Micros muy ingenuos- Volumen II


 Fotografía obra de VARL Photography.

«Ese que va por ahí».

Él no intenta ser nada, ni sabio ni ignorante. Por otra parte, también se siente bien con lo que hace, se siente satisfecho. Por tanto no hay arrepentimiento ni mucho menos miedo en cada procedimiento, tampoco en cada resultado. Si acaso estos últimos son buenos o malos, eso no es gran cosa; dicha cuestión no hace que dejen de pertenecerle. Lo último suena un poco egoísta, pero por tal cosa él tampoco se siente intranquilo. Volviendo al tramo inicial de la descripción, él es lo que quiere ser: un mamífero más que solo está de paso por este paisaje.

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-Micros muy ingenuos- Volumen I


Fotografía obra de Alejandro Hernández.

«Lo que me dijo».

Sí te cuento todas mis verdades no es para que las entiendas. Tampoco para que te contagies de su enfermedad. Lo hago por mero capricho y como si fuese un descubrimiento recién. Están las noches de blues que componen algo que va más allá de lo explicable. El susurro de una palabra. La tentación propuesta por esos labios. El sentimiento evidenciado en una acción que aparenta ser simple. Tanto de que hablar. Pero prefiero escucharte, intentar entenderte. Porque así desvinculo por un instante mi atención de todo el universo que se mueve dentro de mi mente.  

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-Vivencias Acumuladas y Regulares Locuras-


Fotografía obra de VARL Photography.

Estoy acá sentado mientras afuera la noche genera ilusiones.
No importan ya los días dramáticos de tramas saturadas.
Importa la simpleza de este segundo que acaba de ser eterno.
Importa que el verano ya llegó con sus azules tentaciones.

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-Nueva inconsistencia-


Fotografía obra de VARL Photography.

Ya mis misterios se hartan otra vez. Me exigen que los descubra sin entender que soy muy distraído. Me dicen que no olvide que están ahí, que hay cosas que no se ven fácilmente y que aun así nos afectan. Finalmente se cansan y vuelven a dormir. Pero esos misterios deben recordarlo: ahorita no tengo cabeza para grandes enfrentamientos. Todos mis esfuerzos están concentrados en lo que ya he descubierto, y como hasta ahora solo he encontrado pasiones y defectos, tengo mucho trabajo que resolver antes de continuar adelante.