-Hater profesional-



Fotografía obra de Juan Mattey. Fuente original Flickr

Pesimismo, tengo conocimientos en la materia porque trabajé en ese oficio mucho tiempo. Yo era de esos a los que nada les gusta y todo les sabe. Te diré lo que ahora pienso, simplemente no sirve para nada. Es un empleo que te va dejando solo, que cada mes te da un bonus salarial de soberbia y al final una liquidación de soledad. Está bien que sea así, los que nos desempeñamos en el área lo merecemos por no tomar las decisiones correctas. Mi trabajo era simple, criticar lo que tuviese a mí alrededor, quejarme constantemente de cualquier cosa (el sistema, la gente, el país, la vida), y tener la certeza de que las cosas saldrían mal o por lo menos no como mi ego demandaba. Mi cargo era analista de situaciones. Se trataba de decir porqué alguna fotografía era mala, enumerar los defectos de alguna banda de rock nueva, especificar las deficiencias catastróficas de algún escritor, criticar por criticar a las personas que estuviesen a mi alrededor. Será por eso que no me invitaban a los cumpleaños o a ver alguna película.

-Juntos en el 2023-



Fotografía obra de VARL Photography.

-Pero volvieron ¿no?, ¿quién iba a creérselo?

-Nadie lo haría. Más cuando las calles siguen llenas de polvo y todavía faltan bibliotecas públicas, pero lo importante es que ellos regresaron a este país.

Con cariño...


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-Santificados sean los OVNIS-


Fotografía obra de Víctor Alfonso Ravago.

Agarré mis cosas más importantes y las eché en un bolso. No era mucho, me había quedado con solo una tarjeta de crédito qué pagar y un divorcio por firmar. Puras vanidades de la vida, lo único que yo quería realmente, que necesitaba con todo mi corazón, era huir lo más lejos posible. Por lo menos hasta perderme de aquel apocalipsis que vivía en la casa.