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Recuento mental, escrito y tarareado [2015]


Fotografía obra de VARL Photography.

Otra vez queriendo resumir un año entero en cierta cantidad de palabras. Uno dice lo que puede, lo que recuerda. Como siempre, los Recuentos ayudan a ordenar un poco. Este 2015 comenzó con un montón de metas nuevas y el deseo de cumplirlas. Muchas se realizaron, unas quedaron a medio camino, y otras que ni siquiera había pensado resultaron. En enero comenzó Elucidario 2.0 con el objetivo de compartir el talento dentro del universo web que yo me iba encontrando. En él pude hacer entrevistas fascinantes a grandes talentos, aprender de ellos y quedarme maravillado con lo que estaban logrando.


Recuento mental, escrito y tarareado [2014]

En Café y Arepas ya es tradición que los últimos días de cada año sean publicados Los recuentos. Estos hablan de los sucesos más sobresalientes que hayan ocurrido en el transcurso de dicho año. Pues bien, para el 2014 se hizo este video en conjunto a mi talentosísima amiga  Zaray Sánchez (@Zaramagaa). Gracias infinitas a ella, a quien vea esto y a la vida misma. ¡El 2015 será increíble y lo compartiremos juntos!


Recuento mental, escrito y tarareado [2013]


Otra vez con la necesidad de escribir lo que significó mi año. No sé exactamente cómo empezar esto, de modo que aquí estoy, intentando hacerlo de alguna manera. Los años son como aves fénix que nacen y mueren en un ciclo infinito en el que a nosotros se nos va la vida. Este año ha sido una odisea, todo lo que nunca pensé que sería cuando comenzó, una constante sorpresa. Nada en el mal sentido por supuesto, la verdad sé que todo lo que ha ocurrido ha sido lo mejor y que cada cosa ha tenido una razón.

Este año viví tantas cosas como la vida me la permitió. Mi país tuvo que atravesar por grandes diversidades y, aún así, no se dejó vencer ante estas. Las nuevas generaciones están más vigentes que nunca, gritándole a las anteriores que innovaremos en todo sentido a esta nación, que las cosas mejoraran. Pude estar siempre con mi familia y la felicidad que tal hecho representó no se puede explicar. Mis amigos me acompañaron y ayudaron a crecer, a ser mejor y a sentir un apoyo incondicional; a todos ellos les doy las gracias.

 Me desenamoré, me volví a enamorar, y por suerte la novela continúa siendo redactada. Pude escuchar música realmente increíble y creo que no podría escribir esto sin dejar de mencionar a Será, el segundo disco de La Vida Boheme; gracias a ellos por tanta inspiración. En general, el talento venezolano comienza a expandirse y a ser reconocido por todos los oídos del mundo, eso es seguro. También pude pintar como un lunático y, aun así, creo que logré conservar la cordura. Entre tantos garabatos nació mi Fanzine llamado «Acua- Linearis» cuando corría el ya lejano mes de junio. Logré además tomar una que otra fotografía decente, leer una buena cantidad de libros increíbles, disfrutar de muchas risas por grandes momentos, llorar más lágrimas de las que merecían la determinada ocasión , continuar creyendo en que mi vida es lo que quiero que sea. Coleccioné momentos que, fuesen buenos o malos, jamás olvidaré.

Con respecto a esta aventura que significa para mí escribir, durante el 2013 muchas personas pudieron leer la cantidad tan grande de mis incoherencias más queridas mediante este universo que es «Café y Arepas». Este mismo espacio pudo evolucionar los primeros días del año y espera volver a hacerlo con el objetivo de continuar mejorando. Cuando llegó el 23 de febrero cumplió su primer año de existencia; siendo sincero, mi alegría fue inmensa ese día. Dentro de dos meses, éste website volverá a estar de aniversario debido a que cumplirá los dos años. No puedo creer algunas veces como pasa el tiempo de rápido. Cuando transcurría el séptimo mes de este año tan movido, la acumulación de estas mismas incoherencias era suficiente para poder componer mi segundo libro. Logré hacerlo y el resultado me hizo feliz. El único nombre que podía tener esta nueva obra era VARL, y entre todas las Vivencias Acumuladas y Regulares Locuras que la componen, creo que cedí un poco (o quizás muchísimo) de mi propio Ser. El título de la portada con letras azules como las madrugadas en las en escribí cada página y con bastante de mi propia naturaleza esparcida por éstas. VARL fue lanzado en agosto y la aceptación de quienes lo han leído es la mayor recompensa que podría tener como autor. Pude también ser parte con algunos de mis escritos en las 2 ediciones del Ebook realizado en España llamado «La Nevera»; logré publicar un par de mis cosas con Culturizando.com; por último, y no menos importante, me pudieron leer personas a quienes admiro mucho y que con sus palabras me llenaron de satisfacción hacia lo que hago. Esto no parará aquí, aún continua habiendo tinta en estos dedos.

El 2013 está por terminar y toda persona (más si eres venezolano) se pone sentimental durante esta fecha del 31 de diciembre. Acaba un año y el otro espera por empezar su existencia. El 2014 aguarda tantas cosas que me emociona pensar solamente en la idea. Que lo que pase sea lo mejor, aunque así no sea de esa forma, igual continuaré sonriendo. Ahora a preparase, viene mucho más.

Recuento mental, escrito y tarareado [2012]


Justo cuando está el año por morir, es que todas las personas piensan en lo que ha significado éste en relación a sus propias historias. Eso también me ha pasado a mí y por esa obsesión natural que tengo de escribir lo que me pasa, fue que nació la idea de hacer esta nueva cuestión. El 2012 fue un año bastante raro para mí en el sentido más bonito de la palabra. Me refiero a que quizás nunca había vivido tantas cosas durante un lapso de 12 meses. Empezó mientras aún estaba en Colombia, en donde tuve un empujón grandísimo en la odisea que había empezado desde hacía años; aquella de escribir. Nació entonces «Café y Arepas» en febrero y que loco pensar que en tan solo dos meses a partir de estos días,  este rincón de mi mundo cumplirá un año de vida. Pasé la primera mitad de mi año en Cali y asistí a la Universidad Del Valle, específicamente a clases de  Filosofía y de la Escuela de Comunicación Social. Entre todo ese mundo que se me mostraba (y por algún capricho del destino) tuve el honor de ser alumno de un loco gitano de la escritura llamado Carlos Arellano. Él me enseñó que «todo acto escrito es ya un prodigio de invención», creo que nunca olvidaré esas palabras. Justo en la ruptura entre el primer y el segundo semestre del año, volví a mi amada y tan extrañada Venezuela y al segmento de tierra que siento más mío que mi propio cuerpo, mi Guayana.

 Fue quizás entre tantos viajes, idas y venidas, gente que iba conociendo en el camino, experiencias vividas, cosas bastantes "chimbas" que me ocurrieron, actos de los que no me enorgullezco pero que me hicieron crecer, muchos momentos buenos que tanto me hicieron sonreír, que en el momento en el que toque nuevamente mi casa, se moldeó la figura de un nuevo espectro en mi interior. Así nació el primer libro que editaría en Julio: «Antología de un guayanés». Los meses pasaron y continúe con esta aventura, con esta travesía que en realidad no creo tenga un final.

 Justo hace pocos días, el 21 de diciembre para ser exactos cuando se suponía que iba a acabarse el mundo, yo terminaba de editar mi primer libro. Pude crear y también destruir cosas, pero admito que lo que hice, lo hice de corazón y sin arrepentimientos. Me enamoré, sentí que la vida no podría ser más bonita, vi un país que no se deja vencer a pesar de sus problemas y fui testigo de cómo el arte y la cultura se abren camino en mi generación.

El 2012 se va y puedo decir que no podría estar más agradecido de lo que en él pasó. Conocí tantos lugares y aprendí tantas cosas nuevas, que a veces me ciego pensando que he vivido demasiado. Y es entonces ¡PUM! Me doy duro contra un muro invisible cuando un día cualquiera me percato de que aún me queda demasiado por conocer, demasiado por escribir. Pero esa es la meta, continuar y ser mejorar todo el tiempo. Este año ha significado mucho y espero que el próximo se llene de nuevos huéspedes que se guarden en mi memoria.  Mi vida estará ante todo pegada al mito urbano de que todo es posible. Aquel que continúo creyendo es verídico.

Mientras me despido del año ahora que corre su ultimo día, no dejo de sentirme bien por todo lo que en él pasó; a pesar de todo siento que en el fui feliz. Ahora a preparase, viene mucho más.