-Cuando las hadas se dejan ver-


Fotografía obra de VARL Photography.

Justo en el momento en el que dejé de esperar que algo llegase, ella decidía pasar frente a mi vista. Al caminar bailaba, o por lo menos eso me parecía, dejando estrellas y constelaciones enteras a su alrededor. Algunas criaturas llegan a aproximarse a lo que percibimos como perfecto, aquella lo fue para mi razonamiento. No solo la observé, también logré conocer cada partícula de su existencia por más minúscula que fuese. Como si nuestras conciencias se hubiesen conectado en algún momento de su recorrido. Ese hecho fue el mayor de los placeres.

-Recuento fugaz-


Fotografía obra de Víctor Alfonso Ravago. 

Hablar de lo que ha pasado intentando que las palabras fluyan sin mucho esfuerzo. Agregando lo que no ocurrió, aquello que aún espero y por supuesto lo que quizás nunca tendré. De esos trastos que guardo en mi maleta de viaje, de eso y todo lo demás.


-#NoTeCreas-



Fotografía obra de VARL Photography.

Mi verdad está en frente, sigo sin verla porque prefiero mentirme.

***

-Crónica de una madrugada Violeta-


Fotografía obra de Mariangela Venutolo. Fuente Original: Flickr

Otra vez esta playa y yo sentado en la arena. Transcurre una noche de agosto y de fondo suenan canciones reproducidas por algún vecino. Mis amigos y amigas han buscado madera de quien sabe dónde, la han encendido y nos hemos sentado alrededor. El calor llega por fin, aleja el frio de mis incertidumbres. Hablamos, reímos, cantamos, siendo supervisados por aquel cielo estrellado, y por uno que otro cangrejo fugitivo. Desde siempre he intentado guardar en la memoria cada detalle de este tipo de momentos, sé muy bien lo rápido que se van. Es necesario disfrutar del tambor de las olas, de la compañía y de las cervezas que nos refrescan. Desearía que esto durase un poco más de lo que debería. En mi vejez lejana, son este tipo de escenas las que valdrán algo.

-Mensaje subliminal-


Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Nada de nada, el momento es ahora. Tal verdad se muestra como una fuerza mayor. Logras captarlo desde el principio, logras percibirlo a tu alrededor. Nadie puede negarte el derecho a desear tu propio destino. Eres capaz de todo, te sientes seguro de ti sin ninguna razón aparente. Por algo ocurre aquello o lo otro, lo mejor es aprovechar la cuestión. Todo cobra sentido y, al mismo tiempo, da igual si nada lo tiene. Las explicaciones están demás, solo importa en lo que tú crees. La libertad ha llegado en forma de revelación, la vida se muestra como realmente es. Aunque las dudas puedan agobiarte, seguirás teniendo certezas que te tranquilicen. Recupera lo que perdiste, recuerda lo que olvidaste, ten aquello que ni siquiera tuviste alguna vez. Cada uno de tus esfuerzos se volverá un vector, dejarán de ser líneas sin dirección, todo irá hacia donde debe. El miedo, ese que yo también tengo, que todos han tenido, ese también llegará hasta ti. El miedo no será capaz de frenarte, porque ya conoces el final que te pertenece. Saluda a la adversidad, yo continúo cuidándote a pesar de la distancia, aunque no me veas cuando te veo, aunque no me escuches cuando te hablo. No llores en las noches de soledad, porque mi recuerdo seguirá acompañándote. Mejor mantente alegre hasta cuando no tengas motivos.

Entiende que te entiendo, créeme cuando digo que creo en ti. Lo importante aquí es, como dije al principio, el ahora. No lo desperdicies. Nos iremos juntos a buscar sueños, nos  separaremos y volveremos a encontrarnos. Ya no me queda más que decirte, espero que todo esto te haya servido. Continúa adelante, todo saldrá bien (imagina que lo digo con esa sonrisa tan tonta que ya conoces). Yo seguiré introduciendo mensajes subliminales a esta obra, intentando que lleguen hasta la tuya. 

-L’ Unic-


Fotografía obra de Mariangela Venutolo. Fuente Original: Flickr

A estas horas tan distantes de una noche cerrada estoy asilado en uno de esos cafés que dan calor a los solitarios. Mantengo un latte con canela sobre la mesa mientras limpio las gafas y la ilusión se mantiene sentada a mi lado. La gente camina por la avenida, yo busco en ellos respuestas que no he podido encontrar en mí. Los postes iluminan a los de abajo intentando que no se pierdan en la oscuridad del desasosiego, quizás esa ha sido desde siempre su verdadera misión. Subitamente que mi corazón se pone rojo ante la mirada de una transeúnte tan bonita como la luna. Aunque sigue caminando y quizás nunca la vuelva a ver, le doy gracias por ese instante eterno en el que logró deslumbrarme con su presencia.

-Historia de amor-



Fotografía obra de Janmary Molina

-Ahora me miras, pero no sé si lo hagas cuando pase el tiempo. Cuando te hartes de mis palabras, cuando te canses de mis tonterías, de mi forma de ser tan particular. Me miras, pero quizás algún día te canses del color de mis ojos. Me miras, pero quien podría saber si incluso yo te sostendré por siempre la mirada. El amor es caprichoso, turbulento, puede ser tan pasajero como las estaciones. Me da miedo que esto no dure lo suficiente como para llegar a ser un cuento de hadas, que termine esfumándose entre suspiros y lágrimas durante la medianoche. Me aterra pensar que tenga que llevarte en el baúl del olvido, que solo en nuestra infinidad de fotografías pueda volver a vernos en un mismo espacio, que únicamente con canciones logre evocarte cuando llegue la soledad. Me da pánico no tener tu mano apretando la mía para darme confianza. Lo que quiero es eso, sentir que esto será lo que será, pero que a fin de cuentas, no dejará de ser. Porque más que desear un futuro contigo, lo que de verdad deseo es un presente que no termine.

-Tú tan tú, yo tan yo, y aun así, tan juntos nosotros. Ahora te escucho y me dan ganas de abrazarte y no despegarme hasta que de alguna manera logre traspasar todo lo que siento. Disfrutar del segundo que corre a tu lado. De las tardes junto a ti, los almuerzos junto a ti, las películas junto a ti, de una vida entera del mismo modo. Escucharte cantar, observarte bailar, susurrarte al oído que todo estará bien, que creas que así será. Solo eso quiero. No sé ni siquiera como describir este amor porque las palabras se me escapan. No es perfecto, lo sé, pero ni en sus más grandes defectos deja de ser nuestro. Siempre había estado caminando solo, hasta que llegaste para acompañarme sincronizando cada paso, y al mismo tiempo, para enseñarme como andar. Crecer aprendiendo de cada tramo es lo más bonito de todo, porque lo hacemos unidos. Entonces no tengas dudas de si continuaré mirándote, porque hasta cuando parezca que no sea así, lo estaré haciendo en cada uno de mis pensamientos, en cada rincón de mi corazón.

Y ambos sonrieron mientras la historia de amor pudo ser realmente eso.


-A pesar de todo y de nada-




Fotografía obra de Génesis Pérez.

Estoy en mitad de la república que me inventé. Todo lo que ocurre tiene que ver con ese algo específico, lo sé, pero yo sinceramente no entiendo nada. Ni la razón de por qué la vida resulta tan mal, ni por qué me afectan de esta forma ciertas cosas. Solo quiero cambiar y ese hecho no llega, al contrario, se ocultan de mí todas las transmutaciones posibles. Ojala pudiera calmar esta vida que me tocó, explicarle al destino que yo no soy tan rápido, que no logro acostumbrarme a tantos acontecimientos fugases.

-Buscando algo mejor-




Fotografía obra de Alberto Rojas. Fuente Original: Caracas Shots

Dentro de poco se cumplirán dos meses desde que comenzaron las protestas en Venezuela, cuanto ha ocurrido en tan poco tiempo. La palabra “guarimba” se ha metido en nuestras conciencias, se ha colado en lo cotidiano volviéndose parte de las calles y las avenidas. Continúan las barricadas y con ellas los enfrentamientos, continúan las marchas y los detenidos, los heridos, y los mártires que han sido asesinados en toda esta época tan oscura. El humo de lacrimógenas se va haciendo parte de nuestra atmosfera. Los abusos están presentes mientras la justicia permanece más ciega que nunca, ahora sin querer actuar ante lo evidente.


-Lluvia entre incertidumbre-



Fotografía obra de Celso Emilio Vargas Mariño

He tratado de lograr algo con todo esto, siempre intentando cosas que en realidad no sé  si saldrán bien. No quisiera intentos al azar ni esfuerzos sin un sentido. Continúo en este departamento del centro de la ciudad, mientras corre un viernes gris por aguacero, de esos en los que nunca quisieras salir al lejano exterior. Mi figura en el balcón viendo los carros pasar con los parabrisas funcionando, los transeúntes usando paraguas, uno que otro perro sin dueño, y grandes verdades ocultas dentro en mi cabeza procurando quedarse allí. No importa nada, somos nuestras acciones, solo eso.